
Aquellos que sueñan con ir a Marte deberían prestar atención a los nuevos hallazgos del robot Curiosity en el planeta rojo.
Científicos informaron que los astronautas que lleguen a Marte
estarán expuestos al nivel máximo de radiación acumulada admisible para
toda su carrera, según los estándares actuales de la NASA. La radiación
que reciban sería comparable a recibir una tomografía computarizada
“cada cinco días”, señaló Cary Zeitlin, líder de un experimento de la
agencia especial enfocado en la radiación marciana.
Los descubrimientos, publicados el
jueves en la revista Science, estuvieron basados en los datos del
dispositivo RDA (Radiation Assessment Detector), tomados durante el
viaje del Curiosity a Marte.
La nave utilizada en esta misión es similar a la que transportaría a
seres humanos, lo que les permitió a los científicos medir la radiación
cósmica y las partículas de energía solar durante la expedición.
“Está claro que la exposición durante las fases del viaje representa
una fracción importante (y a veces supera) los límites aceptados para la
carrera de un astronauta”, se detalla en el estudio.
Los estándares de la NASA limitan la exposición radiactiva a niveles
que no superen en 3% el riesgo de padecer cáncer. La dosis se estimó
para un viaje de ida de 180 días, el período más corto que tardaría en
la actualidad una nave en llegar a Marte.
“La radiación en el espacio profundo es varios cientos de veces
superior a la de la Tierra, incluso dentro de una nave espacial”, dijo
Zeitlin.
La mayor parte de la exposición estimada en la investigación
provendría de rayos cósmicos. Se trata de partículas subatómicas cuya
energía, debido a su gran velocidad, es muy elevada. Para bloquear estos
rayos se necesitarían escudos de varios metros de ancho, demasiado
pesados para utilizar en una nave espacial, precisó Eddie Semones,
experto en salud radiactiva de la NASA.
Chris Moore, subdirector de la agencia para sistemas de exploración
avanzada, dijo que el organismo está trabajando en motores que reduzcan
el tiempo de viaje. Pero estos sistemas, aclaró, solo podrían estar
listos dentro de muchos años. Hasta entonces, los ingenieros podrían
intentar limitar la exposición de los viajeros diseñando una nave que
ofrezca mayor protección, señaló Moore.
“Idealmente, quisiéramos configurar el hábitat y ofrecer protección
cubriendo a la tripulación con agua, que contiene mucho hidrógeno”, le
dijo a la prensa el jueves. “Es el escudo más efectivo que conocemos”,
agregó.
Los astronautas también serían bombardeados por partículas de energía
solar. Moore indicó que la NASA está desarrollando refugios
personalizados que protegerían a los astronautas de las erupciones
solares y que espera ponerlas a prueba “en los próximos años”.